A partir de 1990 el manejo económico del país sufre un cambio radical. La escuela Cepalina de sustitución de importaciones y protección a ultranza de la industria nacional, es reemplazada por una apertura e internacionalización de la economía que abre las puertas del país al libre juego del mercado y a la competencia global.

Al Grupo Grasco este cambio no lo toma por sorpresa. Por el contrario, la ubicación estratégica de sus empresas, un muelle privado en Barranquilla con capacidad de almacenamiento en tanques de más de 15,000 ton., el acceso a los océanos Atlántico y Pacifico, el canal fluvial del Río Magdalena, y una estructura corporativa vertical que se inicia con el cultivo tecnificado de la palma africana y concluye con productos terminados para consumo industrial y doméstico, su gran capacidad de producción instalada y su variada gama de productos, convierten al Grupo Grasco en una nueva y segura alternativa en los mercados internacionales.